Terence McKenna: pionero de los psicodélicos y la contracultura

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Terence McKenna: pionero de los psicodélicos y la contracultura

Terence McKenna tuvo una vida muy interesante como autor, ponente y explorador psicodélico. Su trabajo ha llevado a muchos a la experimentación y al estudio de enteógenos naturales como las setas, el DMT y el cannabis.

"Debemos crear cultura, no ver la televisión, no leer revistas, ni siquiera escuchar la radio pública. Crea tu propio espectáculo. El nexo espacio-temporal en el que te encuentras en estos momentos, es el sector más inmediato de tu universo, y si estás preocupado por Michael Jackson o Bill Clinton o cualquier otra persona, estás desempoderado, se lo estás dando todo a unos ídolos. Unos ídolos que son mantenidos por los medios de comunicación para que quieras vestir como X o tener las caderas de Y. Este tipo de pensamiento es como tener mierda en el cerebro. Todo eso es distracción cultural; lo real eres tú y tus amigos y tu entorno, tus subidones, tus orgasmos, tus esperanzas, tus proyectos, tus miedos. Se nos dice que 'no', que somos intrascendentes, periféricos. 'Sácate una carrera, consigue un trabajo, necesitas esto, lo otro'. Tienes que recuperar tu mente de las manos de ingenieros culturales que te quieren convertir en un idiota que consuma toda esa basura fabricada con los huesos de un mundo agonizante".

Estas son las profundas, empoderadoras y lúcidas palabras del etnobotánico, místico, psiconauta, orador y escritor Terence Mckenna. Considerado el "Timothy Leary de los 90", McKenna se interesó enormemente por los compuestos psicodélicos, su utilización a lo largo de la historia, su verdadero potencial, y cómo podrían desempeñar un papel significativo en el futuro de la humanidad.

RESUMEN

McKenna escribió numerosos libros y dio muchas conferencias que ahora están disponibles en internet. Cubrió una gran variedad de temas que tenían en común la exploración de la psicología humana y los aspectos místicos y metafísicos de lo que significa ser humano. Entre otras cosas, habló de enteógenos, chamanismo, ecología, lenguaje, tecnología, etc.

Las palabras de McKenna, tanto por escrito como de viva voz, han tenido una gran influencia en un abundante número de personas a las que han servido como introducción al mundo y el estudio de las materias sobre las que hablaba. Se podría decir que interpretó el papel de pionero, ayudando a concienciar sobre los psicodélicos y creando un gran nivel de interés y popularidad alrededor de ellos.

PRIMEROS AÑOS

Parece que el interés de McKenna por los psicodélicos y la mente humana comenzó muy pronto, y fue el tema central de su vida. Nació en Paonia, Colorado, y empezó a profundizar en lo maravilloso de la naturaleza a una temprana edad, mientras participaba en actividades de búsqueda de fósiles. A los diez años, McKenna desarrolló un interés especial por la psicología e incluso leyó libros como "Psicología y alquimia" de Carl Jung.

Cuando tenía 16 años, descubrió el trabajo de Aldous Huxley y sus libros "Las puertas de la percepción" y "Cielo e infierno". Puede que las ideas de Huxley fueran la fuerza impulsora del apasionado interés de McKenna por los psicodélicos. Se cree que McKenna dijo una vez que sus primeras experiencias psicodélicas, inducidas por la ingestión de semillas de gloria de la mañana, le mostraron que "había algo que merecía la pena perseguir".

CANNABIS

McKenna fumó marihuana por primera vez a los 18 años, durante 1965. Se dice que afirmó que "la mera acción de fumar una pequeña cantidad de materia vegetal podría invertir por completo las estructuras de mi personalidad y socializarme, por así decirlo, en un miembro satisfactorio y funcional de la comunidad en la que me encuentro".

ESTUDIOS

McKenna empezó a estudiar en la Universidad de California en Berkeley en 1965, donde comenzó a interesarse por el chamanismo, y en particular por la religión popular tibetana. En 1969, viajó al Nepal para estudiar el chamanismo de la zona; viaje en el que acabó trabajando como contrabandista de hachís, tras lo cual se dirigió al sudeste asiático para continuar explorando.

EN EL AMAZONAS

En 1971, McKenna llegó al Amazonas en busca de plantas alucinógenas con su hermano, el ahora etnofarmacólogo Dennis McKenna. Este viaje se convirtió en una parte especialmente famosa de la vida de McKenna, y el tiempo que pasó allí está documentado en su libro "Alucinaciones reales", y también en otra obra más reciente de Dennis McKenna titulada "La hermandad del abismo aullante".

Estas obras tratan en parte de lo que ahora se conoce como el "experimento de la chorrera". Su hermano se encontró con campos de setas de psilocibina y comenzó una especie de experimento psicodélico.

Dennis Mckenna comenta que "si las ideas que se apoderaron de nosotros durante aquellos días fueron telepáticamente transmitidas por las setas, por una entidad parecida a una mantis sobre el puente de una nave espacial dentro de una órbita geosincrónica sobre el Amazonas (cosa que consideramos), o creadas dentro de nuestras propias mentes, jamás lo llegaré a saber. Lo que sé es que nuestros animados debates nos llevaron a especular sobre cómo evaluar este fenómeno. Para entonces, el Maestro ya me había sugerido un experimento; o eso creí, en mi estado de hipomanía".


TEORÍA DE LA NOVEDAD

Lo que ocurrió a los hermanos en el Amazonas, fue una experiencia muy profunda. Entre los comentarios más recientes de Dennis sobre las ideas debatidas en el libro "El paisaje invisible", se incluye el siguiente: "En la primera mitad se especula sobre la interacción de una droga con los receptores neuronales, el ADN y esas cosas... Bueno, pues todo eso es una tontería. Hay un progreso en esas zonas y en el aspecto de los receptores, y entendemos toda su estructura terciaria. Por lo tanto, este trabajo ha sido sustituido por la realidad y los avances científicos".

Terence McKenna también analizó un texto llamado "I Ching" que con el tiempo le condujo a formular su relativamente famosa "teoría de la novedad", una idea que explora la estructura del tiempo.

PSILOCIBINA Y CULTIVO DE SETAS

Los hermanos McKenna también desarrollaron una técnica para el cultivo de setas alucinógenas, y publicaron un libro sobre ella llamado "Psilocibina: guía del cultivador de hongos mágicos". Este libro se publicó bajo los seudónimos "O.T. OSS y O.M. Oeric". Su técnica era fácil y sencilla y conllevaba el uso de artículos comunes del hogar. Se han vendido más de 100.000 copias de este libro, y sin duda alguna ha desempeñado un importante papel en el cultivo y consumo de muchas setas mágicas.

EL MANJAR DE LOS DIOSES

Mckenna es el autor del libro "El manjar de los dioses: la búsqueda del árbol de la ciencia del bien y del mal: una historia de las plantas, las drogas y la evolución humana". Este libro trata del consumo de sustancias psicodélicas en antiguas culturas de todo el mundo. Uno de sus principales temas es la "teoría del mono dopado", con la que McKenna explica el concepto de que las setas de psilocibina tuvieron un papel fundamental en la evolución humana, y propone que los homínidos que las ingirieron podrían haber sido el catalizador que dio lugar a las abstracciones de la religión, la conciencia de uno mismo y el lenguaje.

DMT Y CONFERENCIAS

McKenna llevó a cabo numerosos talleres y conferencias sobre los alucinógenos de origen natural. Se hizo enormemente popular dentro de la cultura psicodélica y rave, y en gran parte influyó en la divulgación del misterioso compuesto psicodélico DMT.

BOTANICAL DIMENSIONS

En 1985, McKenna creó, junto a su esposa de entonces, Botanical Dimensions, una reserva etnobotánica sin ánimo de lucro en Hawai. El objetivo de McKenna era recolectar, proteger y estudiar numerosas plantas psicodélicas.

Por desgracia, McKenna falleció en abril del 2000 a los 53 años. Tras una serie de fuertes dolores de cabeza y ataques cerebrales, que según el propio McKenna tuvieron un carácter altamente psicodélico, le fue diagnosticado un tipo de tumor cerebral.

PODEROSAS PALABRAS

McKenna fue entrevistado poco antes de su muerte, momento en el que expresó lo siguiente: "Siempre pensé que la muerte llegaría en la autopista, en unos breves y espantosos momentos, por lo que no tendría tiempo de prepararme. Haber tenido meses y meses para enfrentarme a ello, pensar y hablar con gente y escuchar sus opiniones, es una especie de bendición. Sin duda, es una oportunidad para madurar, aceptarlo y prepararlo todo. Cuando un tipo serio con bata blanca te dice que vas a estar muerto en cuatro meses, se encienden las luces de forma definitiva. (…) hace que la vida sea valiosa y emotiva. Cuando me diagnosticaron, puede ver la luz de la eternidad, a lo William Blake, reluciendo en cada hoja; quiero decir, un insecto caminando por el suelo me hacía llorar".

McKenna será recordado como un pionero en el campo de la exploración de los psicodélicos y por su papel en la historia y el futuro de la humanidad.