Setas alucinógenas y su efecto sobre la personalidad

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Setas alucinógenas y su efecto sobre la personalidad

La ciencia siempre ha asumido que la personalidad se consolida a los 30 años de edad. Un nuevo estudio indica que las setas mágicas pueden alterar la personalidad del individuo haciendo que sea más abierto e imaginativo.

Antiguamente se creía que la personalidad del individuo adulto no cambiaba después de los 30 años. Investigaciones recientes indican que las experiencias trascendentales provocadas por el consumo de setas mágicas pueden alterar la personalidad del individuo incluso más allá de esa edad. La ciencia ha observado que las experiencias psicodélicas conducen a una personalidad más abierta e imaginativa, así como a un mayor aprecio por las cosas nuevas.

Publicados en el Journal of Psychopharmacology, los resultados del estudio son sorprendentes y contradicen la suposición de que los adultos no sufren cambios significativos de personalidad. Es más, refuta la idea de que las personas se vuelven inflexibles. 

La investigadora principal, Katherine MacLean (Facultad de Medicina de la Johns Hopkins University de Baltimore), señala que los hallazgos de su equipo son pioneros en llegar a esta revolucionaria conclusión.

SETAS MÁGICAS Y EL ÁMBITO DE LA PERSONALIDAD ABIERTA

Los hongos psilocibios contienen el compuesto activo psilocibina, sustancia que induce profundas experiencias espirituales, místicas y trascendentales. Estas experiencias pueden provocar una sensación muy real y a menudo dejan una profunda impresión.

Este estudio en particular analizó a un grupo de participantes sin experiencia previa en el consumo de alucinógenos. Los sujetos se sometieron a varias sesiones de consumo de drogas en las que recibieron un placebo o diferentes dosis de psilocibina. Durante la experiencia, ni los investigadores ni los participantes sabían quién había recibido qué. Una vez acabadas las sesiones, se llevaron a cabo unas pruebas adicionales con Ritalin con el fin de determinar el papel de la psilocibina.

Antes de que se les administraran los fármacos, los participantes completaron un cuestionario para establecer sus personalidades de antemano. Estos cuestionarios se repitieron varias veces antes, durante y después del estudio.

RESULTADOS DEL ESTUDIO

El estudio reveló que la actitud receptiva, uno de los principales ámbitos de la personalidad humana, aumentó tras la experiencia con psilocibina. Curiosamente, otros aspectos de la personalidad no presentaron ningún cambio. La mayor diferencia se produjo en los participantes que afirmaron haber tenido una experiencia mística acompañada de una sensación de paz, alegría y unidad.

MacLean cree que no es la propia droga lo que lleva a estos profundos cambios, sino la experiencia transformadora que induce, y piensa que la clave se encuentra en establecer cómo esta sustancia permite al individuo rebasar su forma de pensar predeterminada.

La mayoría de los participantes del estudio (30 de 51) admitieron haber tenido experiencias místicas. Los cambios de receptividad observados después del estudio fueron mucho más pronunciados que los típicos cambios de personalidad que una persona experimenta a lo largo de su vida.

DEBEMOS ACTUAR CON PRUDENCIA

MacLean advierte de los peligros de la experimentación no supervisada con sustancias psicodélicas, y hace hincapié en la necesidad de contar con preparación, supervisión y apoyo psicológico para que haya menos riesgo de sufrir un mal viaje. Bajo la influencia de la psilocibina, muchos participantes también experimentaron ansiedad, temor y angustia. En un entorno no profesional o sin supervisión, estas experiencias pueden ser peligrosas para los no iniciados.

MacLean también se pregunta si dichos viajes no supervisados tendrían los mismos resultados positivos que su estudio, y señala que los participantes de este grupo eran más espirituales y abiertos que la media. El efecto de esta droga en individuos con personalidades marcadamente diferentes podría ser distinto.

UN ENFOQUE MÁS CIENTÍFICO SOBRE LOS EFECTOS DE LOS PSICODÉLICOS

Los estudios sobre sustancias psicodélicas no son algo nuevo. Sin embargo, muchas de las investigaciones anteriores eran muy poco científicas y éticas. A veces, las pruebas realizadas ya en la década de los 60 no eran más que una celebración de la contracultura hippie. Ensayos con LSD y otras sustancias se realizaban en reclusos, a veces semi-voluntariamente a cambio de una reducción de condena o de forma completamente obligada. Sobra decir que ninguno de estos experimentos proporcionaron datos aprovechables. Una nueva investigación está terminando con estas tendencias y adoptando una postura más seria sobre el potencial de los psicodélicos.

PSICODÉLICOS PARA EL TRATAMIENTO DE TRASTORNOS MENTALES

Teniendo en cuenta los profundos efectos sobre la personalidad y el estado mental de psicodélicos como el LSD, la psilocibina o el MDMA, la ciencia está estudiando los posibles usos de estas sustancias para el tratamiento de los trastornos mentales.

Ya se están llevando a cabo estudios sobre cómo podrían ayudar la psilocibina y el LSD a tratar la depresión, la ansiedad y el trastorno de estrés postraumático. También hay investigaciones en curso sobre la eficacia de la psilocibina para el tratamiento de diversas adicciones.

EL FUTURO DE LAS SETAS ALUCINÓGENAS

Los prometedores resultados que hemos visto anteriormente, justifican la continuidad de los trabajos de investigación en el campo de los psicodélicos. Un cambio positivo de receptividad, como sugieren estos hallazgos, podría ser muy útil en una gran variedad de situaciones. Además del uso de sustancias psicodélicas como tratamiento potencial para enfermedades mentales, probablemente haya muchas otras áreas que merezcan la pena investigar. Sin lugar a dudas, todavía nos queda mucho por saber respecto a cómo los psicodélicos pueden beneficiar al ser humano.