¿Qué provoca las alucinaciones?

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¿Qué provoca las alucinaciones?

El LSD puede provocar alucinaciones que pueden deleitar o confundir. ¿Qué ocurre en tu cerebro cuando estás alucinando y por qué cambia tu forma de ver el mundo?

ALUCINACIONES Y LSD

Las alucinaciones, a menudo buenas y en ocasiones malas, son el sello distintivo de un viaje psicodélico. El LSD es un potente alucinógeno que afecta al cerebro humano de varias maneras. Por un lado, están los cambios físicos directos, que son los responsables del "viaje". Y por otro, están los cambios indirectos, escatológicos y de transformación personal, producidos por el viaje. Mientras las imágenes cerebrales contemporáneas muestran los cambios directos, la psiquiatría contemporánea está entusiasmada por los indirectos. Pero, ¿qué es exactamente una alucinación y qué la provoca?

¿NEUROTRANSMISORES?

Los neurotransmisores son mensajeros químicos del cerebro que ayudan a transmitir y modular la información. Estas moléculas se unen a una zona usando una llave (neurotransmisor) que abre una cerradura (receptor). Gracias a esto, el cerebro sabe que se ha intercambiado información. Esta información se libera en forma de señal eléctrica, que deja saber a otra parte del cerebro que esta zona ya ha sido activada.

Consumir LSD, así como la mayoría de alucinógenos, afecta al sistema de serotonina cerebral. La serotonina se encuentra en el intestino, en las plaquetas sanguíneas y en el cerebro y se encarga de contraer la musculatura lisa, regular procesos corporales cíclicos y contribuir a la felicidad y al bienestar general. En cuanto al viaje psicodélico, la serotonina es un importante neurotransmisor. Se utiliza ampliamente al procesar la visión y las emociones. También se usa, en menor proporción, para procesar el resto de los sentidos.

El 80-90% de la serotonina se produce en el tracto gastrointestinal y tiene una función importante en la digestión. Pero, curiosamente, esa serotonina se queda en los intestinos; la serotonina usada por el cerebro debe haber sido producida en el cerebro. La serotonina (5-hidroxitriptamina o 5-HT) se sintetiza en el cuerpo a partir del aminoácido triptófano y la hidroxilasa de triptófano.

HIPERCONECTIVIDAD

Esto puede sonar a un nombre fantástico para un superhéroe o a un estado cuántico en informática. En realidad, la hiperconectividad es el estado que provoca el LSD en el cerebro humano. En mayor o menor medida, la hiperconectividad entre las diferentes partes del cerebro es lo que compone el viaje. Las alucinaciones sensoriales totales y las alteraciones en la percepción, así como las sensaciones emotivas estimuladas, son el resultado de la hiperconectividad.

A través de un mecanismo relativamente desconocido, el LSD provoca conversaciones cruzadas entre partes del cerebro que previamente estaban desconectadas. A largo plazo, esto podría construir nuevos caminos neuronales, como si instaláramos nuevas redes de fibra óptica. Estas conversaciones cruzadas suelen resultar en una sinestesia, un fenómeno en que uno de los sentidos es percibido por otro sentido. Por ejemplo, cuando estás puesto de LSD, no es nada extraño “ver el sonido” o “sentir la luz”.

Las imágenes del cerebro bajo los efectos del LSD muestran una actividad significativamente elevada por todo el cerebro. Algunas regiones, que normalmente están aisladas, empiezan a comunicarse entre sí. Por ejemplo, más regiones cerebrales de lo habitual contribuyen al procesamiento visual. Simultáneamente, otras partes del cerebro dejan de estar tan conectadas. Se cree que la ruptura de estas redes es la responsable de la sensación de “unidad” que experimentan muchos psiconautas.

BIOQUÍMICAMENTE HABLANDO

Los efectos del LSD suelen empezar a notarse unos 30 minutos después de consumirlo. El LSD utiliza una llave química que imita a la que usa la serotonina para conectar una célula nerviosa. De hecho, el LSD es más eficiente activando estos receptores que la propia serotonina. Básicamente, el LSD aumenta la cantidad de señales que habitualmente causaría la serotonina. Esto se realiza a través de una serie de acciones no vinculantes. Se libera más serotonina, que cambia las cerraduras para que se adapten a más llaves con mayor facilidad.

Tomar LSD es como subir el volumen de una canción. Las partes audibles siguen siendo audibles; pero también pueden oírse todos los susurros y sonidos de fondo, que previamente pasaban desapercibidos. Al incrementarse la señal, también se incrementa el ruido de la señal. Si pones el altavoz a un volumen demasiado alto, pueden producirse ruidos molestos y bucles de retroalimentación. Además, si el volumen es demasiado elevado, es difícil distinguir entre los sonidos altos. Con el LSD, esto se traduce en alucinaciones de cosas visuales, táctiles y auditivas que realmente no están ahí.

Aún no se comprende realmente cómo funciona el mecanismo de la cognición, aquello que provoca que pensemos como pensamos. Únicamente sabemos lo que hace, gracias a unas complejas máquinas de imágenes cerebrales. Tampoco se entiende todavía cómo el LSD y otros alucinógenos serotonérgicos (incluyendo el éxtasis) cambian el estado mental de una persona. Todo lo que sabemos es que estas sustancias pueden ser bastante profundas y, en ocasiones, pueden cambiarte la vida.

GRACIAS TÍO ALBERT

El Día de la Bicicleta se celebra el 19 de abril de cada año. Y por una buena razón. Se celebra el día en que el Dr. Albert Hofmann experimentó el LSD por primera vez y se dio cuenta de que había descubierto una herramienta para ayudar a los seres humanos a ser lo que verdaderamente pueden ser. El Dr. Hofmann insistió hasta su muerte en que el LSD y los estados de bienestar derivados de su consumo podrían ayudar a crear cambios positivos en la sociedad.

El LSD cambia el paradigma del pensamiento y a menudo se considera que ayuda a pensar de manera libre y original. El aumento de serotonina tiene un efecto eufórico, y parece aumentar la capacidad de sentir empatía por los demás. Un mayor nivel de empatía también influencia la forma de ver el mundo en general.

Hay que mencionar que no hay ninguna prueba de mecanismos de adicción al LSD. Además, su uso casual no está asociado a daños cerebrales. Cualquier consumo reduce los niveles de serotonina las semanas posteriores al viaje, pero con una o dos semanas de abstinencia estos niveles vuelven a la normalidad. Y recuerda, el LSD es una droga muy potente que puede usarse de forma imprudente. Así que, por favor, ve con cuidado.